La tragedia vivida en Los Gallardos ha puesto de manifiesto que los grandes incendios forestales ya no pueden abordarse solo desde la respuesta a la emergencia. Para WWF, el aumento de incendios cada vez más intensos, extremos y difíciles de apagar es consecuencia de la emergencia climática y el abandono de usos tradicionales en el medio rural. La organización plantea un plan de acción con medidas urgentes para abordar los grandes incendios forestales desde todas las administraciones públicas, incluyendo el compromiso de la sociedad en su conjunto.
Tras la tragedia del incendio de Los Gallardos (Almería), WWF exige una respuesta coordinada y sostenida que implique a todas las administraciones públicas, las instituciones europeas, los partidos políticos y la ciudadanía. La organización insiste en que proteger a las personas, la naturaleza y el territorio requiere voluntad política, inversiones estructurales y una sociedad movilizada contra la emergencia climática y consciente de que la prevención debe situarse en el centro de las políticas públicas.
Dentro de las propuestas de acción de WWF para abordar las causas estructurales de los incendios, destacan:
A escala nacional, WWF considera prioritario que el Gobierno lidere la aplicación efectiva del Real Decreto 716/2025, que establece las directrices de los planes anuales para la prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales. El objetivo, evaluar el impacto real de las políticas preventivas sobre la reducción del riesgo de grandes incendios.
Asimismo, solicita impulsar una Política de Estado para un medio rural vivo mediante la actualización de la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, la reorientación de la Política Agraria Común y la aprobación de una Estrategia Estatal de Ganadería Extensiva que favorezca paisajes más resilientes frente al fuego.

La organización también propone aprobar una fiscalidad verde basada en el principio de "quien conserva recibe", incentivando la gestión forestal sostenible mediante deducciones fiscales y pagos por servicios ecosistémicos.
En materia de emergencia climática, WWF reclama acelerar una transición energética justa, aumentando los objetivos nacionales de reducción de emisiones y avanzando hacia una descarbonización completa de la economía no más tarde de 2040. Todo ello mediante políticas de ahorro y eficiencia energética y el despliegue de energías renovables compatibles con la conservación de la biodiversidad.
A escala autonómica, solicita a las CCAA adaptar los planes de prevención para que prioricen la gestión estratégica del paisaje y no únicamente actuaciones puntuales de reducción de combustible, dotándolos además de los recursos necesarios.
También reclama identificar y gestionar zonas estratégicas mediante la creación de mosaicos agroforestales, la restauración de ecosistemas, la gestión forestal, la recuperación del pastoreo y otros usos tradicionales que dificulten la propagación de los incendios. La comunidad técnica coincide en que es necesario gestionar anualmente el 1% de la superficie forestal a escala nacional, priorizando las zonas estratégicas, para ver cambios en el comportamiento del fuego.
En el plano local, WWF considera imprescindible que los ayuntamientos elaboren y mantengan actualizados los planes municipales de prevención y autoprotección, especialmente en las zonas de interfaz urbano-forestal.
Además, propone desarrollar campañas permanentes de sensibilización y simulacros que informen a la población sobre el riesgo de incendios y las pautas de actuación antes, durante y después de un incendio, incluyendo las rutas de evacuación y los puntos seguros, así como integrar este riesgo en la planificación urbanística.
En el ámbito de la UE, WWF demanda a la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo que el próximo Marco Financiero Plurianual garantice una financiación suficiente para abordar las causas estructurales de la crisis climática y ecológica.
La organización reclama que se priorice una transición justa de la agricultura y la ganadería, especialmente de los modelos familiares y extensivos; la creación de un fondo específico para la protección y restauración de los ecosistemas reforzado con financiación ambiental en políticas como la PAC; y el fortalecimiento de las políticas de cohesión para construir pueblos seguros y resilientes, mantener población en el medio rural y dinamizar el sector primario extensivo.
Por otra parte, en cuanto a los partidos políticos, la organización pide a todas las fuerzas políticas que respalden un acuerdo institucional que recoja medidas ambiciosas y estables para prevenir los incendios forestales y otros riesgos asociados al cambio climático, garantizando su continuidad más allá de los ciclos electorales.
Por último, la ciudadanía es un pilar esencial. Así, la organización recuerda a las personas que viven en zonas de interfaz urbano-forestal la obligación legal de preparar sus viviendas y parcelas mediante franjas de seguridad, una adecuada gestión de la vegetación y otras medidas de autoprotección.
También insiste en la importancia de conocer los planes municipales de emergencia y evacuación, identificar las rutas de salida y seguir siempre las indicaciones de los servicios de emergencia.
Asimismo, hace un llamamiento a toda la ciudadanía para asumir que convivir con el riesgo de incendios forma parte de la realidad de un clima cada vez más extremo y adoptar una actitud activa en la prevención.
La organización recuerda que es fundamental evitar cualquier conducta que pueda provocar incendios, especialmente durante los periodos de mayor riesgo. Además, anima a apoyar un medio rural vivo mediante el consumo de productos procedentes de la ganadería extensiva, el pastoreo y otros sistemas de gestión sostenible del territorio que contribuyen a mantener el paisaje y prevenir los grandes incendios.





San Pedro Alcántara
Guía de San Pedro Alcántara
Comentarios
Aviso





