El Arteal se construyó en 1952 con el objetivo de servir de residencia a las familias de los trabajadores de las minas de plomo de la región. Contaba con 251 viviendas, una iglesia, un hospital, una escuela, un bar, una panadería, una cancha de fútbol y dos cines. En su momento de máximo apogeo vivieron allí casi 1000 personas.
En el diario "Almería Hoy" rescataron una crónica de la época sobre este lugar: "El poblado constaba de 200 viviendas de nueva planta para familias obreras, agrupadas en 10 bloques simétricos, 5 de 24 casas, y otros 5 de 16. La arquitectura es sencilla y su construcción grata, alegre y con numerosos huecos por los que penetra en el interior la luz a raudales. Cada vivienda consta de un amplio salón, que es a la vez sala de estar, cocina y comedor, con termo, pila y dos grifos, tres dormitorios y cuarto de aseo con ducha".
Y luego agrega: "Los solteros disponen de residencias espaciosas, una capaz para 200 camas, y otra, que es más antigua, para 150. Las residencias se abren en largas y anchas galerías, a cuyos laterales, con ventanas todos, se alinean los cuartos. Camas cómodas, ropero para la vestimenta y utensilios del trabajador. También tiene establecido la empresa un servicio de comedor, un economato, en que se expende a las familias de los mineros toda clase de géneros, tanto de boca como de vestir y calzar a precios más bajos que el de coste y, en fin, un horno-panadería para atender las necesidades de la población minera y sus deudos. Hay también un hospitalillo, con cirujano y enfermera, con sala de Rayos X, sala de curas, habitaciones para camas, laboratorio y todo tipo de material moderno y necesario para la práctica de la medicina. Se proyectan asimismo la construcción inmediata de nuevas escuelas que el incremento constante de la población infantil reclama; un hogar del trabajador, con salón de actos, cine, sala biblioteca, bar, etcétera, y una nueva iglesia".

Poblado minero de El Arteal
Lamentablemente, en 1958, solo seis años después de su inauguración, al fracasar el proyecto minero, los habitantes del pueblo debieron mudarse para probar suerte en otras ciudades, dejando a El Arteal completamente abandonado; desde entonces, comenzaron a conocerse inquietantes historias paranormales, por ejemplo, vecinos del lugar afirman que varios mineros murieron atrapados bajo tierra y sus almas todavía vagan por los antiguos túneles, buscando la salida y pidiendo desesperadamente ayuda; además, expertos en el Más Allá aseguran haber registrado ruidos espectrales en la iglesia, el cine y el bar, visto misteriosas luces blancas y amarillas flotando sobre las ruinas, y sufrido inexplicables cambios de temperatura en las calles.
Un detalle a tener en cuenta es que El Arteal podría resucitar gracias al interés creciente en todo el mundo por los minerales raros. En las minas de este pueblo abandonado se ha encontrado litio y cobalto, elementos esenciales para los nuevos requerimientos de la industria tecnológica, energética y de defensa, muy buscados por potencias como Rusia, Estados Unidos y China, que están dispuestas a pagar verdaderas fortunas por ellos.





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