En Riogordo, la tradición no se contempla desde fuera: se representa, se prepara y se transmite de generación en generación. Cada verano, este municipio malagueño vuelve a convertirse en escenario de El Paso, una recreación popular de la vida, pasión y muerte de Jesús que cumple 75 años. Para celebrar este aniversario, los días 24 y 25 de julio, a las 21.30 horas, el recinto de El Calvario acogerá una edición especial nocturna en la que el pueblo se transformará simbólicamente en la antigua Judea.
La historia de El Paso comenzó en 1951, en un contexto en el que muchas celebraciones religiosas populares funcionaban también como espacios de encuentro vecinal. Desde entonces, la representación ha sobrevivido al paso del tiempo gracias a la implicación directa de los habitantes de Riogordo. Algunos interpretan personajes, otros participan en la preparación del vestuario, la escenografía, los enseres o la organización. Esa suma de tareas explica por qué la cita ha llegado hasta hoy como algo más que una función teatral.
El valor divulgativo de esta tradición está en su capacidad para mostrar cómo una comunidad convierte un relato religioso en patrimonio cultural compartido. El Paso permite observar la relación entre fe, memoria, identidad local y participación ciudadana. En cada edición se mezclan elementos escénicos, música, interpretación, recreación histórica y trabajo artesanal, pero también una dimensión menos visible: la transmisión de conocimientos entre quienes llevan décadas participando y quienes se incorporan por primera vez.

Por eso, hablar de El Paso de Riogordo es hablar también de patrimonio inmaterial. Este concepto se refiere a aquellas prácticas, expresiones y saberes que una comunidad reconoce como propios y que no se conservan únicamente en edificios, objetos o documentos, sino en la participación de las personas. En este caso, la continuidad depende de la memoria colectiva, del aprendizaje compartido y de la voluntad de mantener una celebración que forma parte de la identidad del municipio.
La edición nocturna aporta un matiz especial a la experiencia. La iluminación del recinto, el ambiente de El Calvario y el desarrollo de las escenas al caer la noche refuerzan la sensación de inmersión. Para el público, no se trata solo de seguir una narración conocida, sino de recorrer un espacio transformado y de comprender cómo el propio municipio actúa como guardián de su memoria cultural.
La Diputación de Málaga impulsa esta representación extraordinaria con motivo del 75 aniversario. La institución enmarca su apoyo en la conservación de las tradiciones locales y en la promoción del patrimonio cultural de los municipios de la provincia. La diputada provincial Sagrario Molina ha destacado el papel de El Paso como ejemplo de unión vecinal, memoria colectiva y proyección del territorio.
Las entradas podrán adquirirse en la taquilla del recinto desde dos horas antes del inicio de cada representación. Más allá de la asistencia a un espectáculo, la cita ofrece la oportunidad de acercarse a una manifestación cultural que explica cómo las tradiciones se mantienen vivas cuando una comunidad las hace suyas, las adapta al presente y las comparte con quienes llegan de fuera.





San Pedro Alcántara
Guía de San Pedro Alcántara

Comentarios
Aviso





