La Armada ha iniciado la tercera fase del despliegue del Grupo de Combate Expedicionario "Dédalo-25", que operará en aguas del Atlántico hasta el próximo 24 de octubre. Con este nuevo despliegue, la Armada evidencia la capacidad para liderar y proyectar fuerzas expedicionarias, integrándose con unidades aliadas y reforzando la colaboración con la industria nacional de defensa, afrontando la misión con la ilusión de servir a España en y desde la mar como destacó el comandante del Grupo de Combate Expedicionario "Dédalo", contraalmirante Antonio González-Tanago de la Lastra, antes de la salida a la mar.
La Agrupación está compuesta por el buque de asalto anfibio "Galicia" (L-51), con un Batallón Reforzado de Desembarco de Infantería de Marina, generado por el Segundo Batallón de la Brigada de Infantería de Marina, y con dos helicópteros de transporte de tropas SH60F a bordo. Le acompañaran las fragatas "Almirante Juan de Borbón" (F-102) y "Canarias" (F-86), esta última equipada con un helicóptero SH60B para guerra antisubmarina y de superficie, así como el buque de aprovisionamiento de combate "Cantabria" (A-15).
Para reforzar la seguridad marítima y potenciar las capacidades de Operaciones de Interdicción Marítima (MIO), el Grupo de Combate Expedicionario contará con la integración de dos Equipos Operativos de Seguridad (EOS) de la Fuerza de Protección de la Armada. El EOS del Tercio del Sur y la Unidad de Seguridad de Canarias, ampliando así la protección de la agrupación en escenarios de alta exigencia operativa.

Durante el despliegue, el Grupo alcanzará la costa Este de Estados Unidos para participar en el ejercicio internacional UNITAS, uno de los más antiguos y relevantes del ámbito naval multinacional. En este despliegue, al grupo expedicionario se unirán unidades de la Marina de México, la Armada de Guatemala y la US Navy, bajo el mando del Comandante del Grupo Anfibio y de Proyección de la Flota (COMGRUPFLOT), con el objetivo de ejecutar operaciones anfibias combinadas y fortalecer la interoperabilidad entre aliados.
Con esta tercera fase del despliegue "Dédalo", la Armada demuestra su capacidad para liderar y proyectar fuerzas expedicionarias desde la mar, fortaleciendo la cooperación internacional y la seguridad marítima en el Atlántico.