El grupo de Enfermedades inflamatorias cutáneas inmunomediadas (EICI) del IMIBIC, coordinado por el Dr. Juan Ruando, del Hospital Universitario Reina Sofía y de la Universidad de Córdoba, en colaboración con profesionales del Hospital Mount Sinai de Nueva York, ha desarrollado una nueva forma de estudiar la alopecia areata sin necesidad de realizar biopsias del cuero cabelludo.
El estudio, publicado en la revista científica Allergy, se basa en una técnica sencilla y no invasiva conocida como tape stripping. Este procedimiento consiste en aplicar pequeñas tiras adhesivas sobre la piel del cuero cabelludo para recoger material biológico superficial. A partir de estas muestras, se analizaron la actividad de miles de genes mediante secuenciación de ARN.
Los resultados muestran que esta técnica permite detectar con precisión señales moleculares relacionadas con la actividad de la enfermedad, tanto de la respuesta inmunitaria como del daño en el folículo piloso. Además, el análisis permitió diferenciar a los pacientes que respondían al tratamiento de aquellos que no lo hacían, incluso cuando los cambios todavía no eran claramente visibles en la evaluación clínica.
Uno de los hallazgos más relevantes de este trabajo ha sido la alta concordancia entre los datos obtenidos mediante este procedimiento y los procedentes de biopsias tradicionales. Este resultado refuerza el potencial del tape stripping como herramienta para estudiar la alopecia areata de una forma más cómoda, segura y repetible.

Este avance podría facilitar el seguimiento de los pacientes, especialmente en población pediátrica, en la que las biopsias resultan particularmente invasivas. También puede ser útil en ensayos clínicos, al permitir evaluar de manera continuada la respuesta biológica al tratamiento sin recurrir a procedimientos agresivos.
En conjunto, el estudio abre la puerta a una medicina más personalizada en alopecia areata, al permitir que las decisiones terapéuticas puedan apoyarse no solo en la evolución visible del cabello, sino también en la respuesta molecular de cada paciente.
La alopecia areata es una enfermedad autoinmune en la que las defensas del organismo atacan por error al folículo piloso, provocando la caída del cabello. A diferencia de la calvicie común, suele aparecer en forma de placas o zonas concretas sin pelo, aunque en algunos casos puede afectar a todo el cuero cabelludo o incluso al vello corporal.
Aunque en los últimos años se han incorporado tratamientos eficaces, como los inhibidores de JAK, la respuesta de los pacientes puede ser muy variable y difícil de predecir. Por ello, contar con herramientas que permitan evaluar la actividad de la enfermedad y anticipar la respuesta al tratamiento resulta especialmente relevante.
Este trabajo se enmarca en un proyecto de investigación financiado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), en un contexto de investigación traslacional orientada a la práctica clínica. En el estudio ha tenido una participación destacada la Dra. Carmen Mochón-Jiménez, investigadora del grupo EICI del IMIBIC y primera autora del artículo, en el marco del desarrollo de su tesis doctoral.





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