Aunque todo el mundo asocia, de manera inconsciente, a la Costa del sol con el descanso, el placer y la tranquilidad, en realidad, esta región turística se vio sacudida por hechos realmente brutales que fueron tapa de diarios de todo el mundo y generaron grandes titulares.
El "afortunado" asesino irlandés (Mijas)
En junio de 2010, Eric "Lucky" Wilson, de 27 años, asesinó de siete tiros al británico Daniel Smith, de 23 años, en un pub.
La situación ocurrió tan rápidamente que sorprendió a todos: Wilson discutió con el joven británico, se marchó y volvió pocos minutos después con una nueve milímetros parabellum que usó contra su víctima a solo un metro de distancia. Luego, se marchó a su vivienda de Coín, donde la policía lo detuvo, encontrando explosivos plásticos y cuatro granadas de mano entre sus pertenencias.
Por el asesinato fue condenado a 23 años de cárcel.
Posteriormente, las autoridades irlandesas definieron a Wilson como "peligroso" y revelaron que estaba vinculado al tráfico de cocaína y marihuana en Dublín.
El asesino de prostitutas
Abdelkader Salhi nació en Wiesbaden. Su padre era marroquí y su madre alemana. Según su última novia, desde adolescente odió a las prostitutas porque consideraba que las constantes visitas de su progenitor a los burdeles provocaron su ruptura matrimonial.

La Costa del Sol, entre el paisaje turístico y las sombras de sus crímenes más resonantes
En 1988, Salhi intentó robarle a una mujer y, como ella se resistió, la mató, lo que le valió una larga condena en la cárcel. En 2007, cuando fue liberado, dejó Alemania para instalarse, usando una identidad falsa, en España.
Durante el verano de 2011, en Mijas y Marbella, asesinó a tres mujeres siguiendo siempre el mismo patrón: buscaba anuncios de prostitutas en los periódicos, las contactaba, tenía relaciones con ellas para ganarse su confianza y luego las asesinaba, quedándose con su dinero, sus celulares y sus tarjetas de crédito.
Sus víctimas fueron Susana M.F., una mujer argentina de 45 años, asesinada de 17 puñaladas el 10 de agosto de 2011 en el apartamento que alquilaba en el Complejo Alhamar, en Calahonda; Brigitte S.R., una alemana de 49 años encontrada sin vida en su apartamento de Calahonda; y Maryuri Alice P.G., una ecuatoriana de 47 años, que recibió 13 puñaladas en su apartamento de San Pedro de Alcántara.
Las autoridades detuvieron a Salhi mientras se entrenaba en un gimnasio local bajo el nombre falso de Martin Sparitt. Tras un largo interrogatorio, finalmente confesó los asesinatos de Susana y Maryuri, pero negó haberle quitado la vida a Brigitte.
En julio de 2015, fue condenado por esos dos asesinatos a 45 años de prisión.
El aberrante crimen del ayudante de albañil
El 20 de enero de 2011, Rubén V. R., un ayudante de albañil con antecedentes por venta de drogas conocido como "El Vaca", mató a los golpes, en Arriate, a María Esther Jiménez, de 13 años, tras haber intentado abusar de ella.
La Guardia Civil lo detuvo poco después, tras hallar muestras de su ADN en la ropa de la niña. Uno de los amigos del asesino reveló en un programa de televisión que, antes del crimen de María Esther, Rubén le había propuesto, en varias ocasiones, "secuestrar a una joven, violarla, matarla y dejarla tirada en el campo".
El victimario, al ser menor de edad (tenía 17 años al momento de cometer el asesinato), recibió una pena de ocho años de internamiento en régimen cerrado, y fue liberado en 2019, lo que generó el enojo de los padres de la niña asesinada y los vecinos del pueblo.





San Pedro Alcántara
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