El Claustro Universitario de la Universidad de Granada ha aprobado hoy en sesión extraordinaria, por unanimidad de todos los asistentes, con 179 votos a favor y ninguno en contra, el Proyecto de nuevos Estatutos de la institución, culminando un proceso de reforma iniciado el 15 de diciembre de 2023 y orientado a actualizar la norma institucional básica de la UGR tras la profunda transformación del marco normativo universitario estatal y autonómico.
El texto aprobado adapta los Estatutos vigentes, aprobados en 2011, a la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), a la Ley Universitaria para Andalucía (LUPA), y a otras normas relevantes aprobadas en los últimos años en materia de procedimiento administrativo, régimen jurídico del sector público, convivencia universitaria, igualdad de trato, protección frente a infracciones normativas, transparencia e integridad institucional.
La reforma estatutaria se ha desarrollado mediante un proceso amplio, riguroso y participativo, con la intervención de la Comisión Delegada del Claustro, la Ponencia, la Comisión Técnica y una Comisión Asesora integrada por representantes de los distintos sectores de la comunidad universitaria. En total, el proceso ha implicado más de un centenar de reuniones de trabajo y la participación directa de más de medio centenar de personas.
Uno de los elementos más destacados de esta reforma ha sido la apertura del Anteproyecto de Estatutos a consulta pública de toda la comunidad universitaria. Durante esta fase, el texto recibió cerca de 4.000 visualizaciones en la web de la Secretaría General y 51 alegaciones, de las cuales 47 fueron válidamente emitidas, procedentes del personal docente e investigador, del personal técnico, de gestión y de administración y servicios, del estudiantado y del Consejo Social.

Posteriormente, el Proyecto de Estatutos fue aprobado por unanimidad por la Comisión Delegada el 21 de abril de 2026 y sometido a un periodo de enmiendas por parte de los miembros del Claustro Universitario. Todas las enmiendas presentadas fueron parciales, sin que se registrara ninguna enmienda a la totalidad. El resultado del proceso permitió incorporar, total o parcialmente, 11 propuestas de modificación, lo que refleja la voluntad de diálogo, escucha y mejora técnica del texto.
Entre los contenidos fundamentales de los nuevos Estatutos destaca la actualización de las funciones y principios de actuación de la Universidad, así como la clarificación de su régimen jurídico y de su sistema de fuentes. El texto refuerza, además, la singularidad y el apoyo institucional a los campus de Ceuta y Melilla, actualiza las estructuras académicas, incorpora las unidades de igualdad y diversidad, y reconoce servicios vinculados a la salud, la prevención, el acompañamiento psicológico y pedagógico, la orientación profesional, la empleabilidad y el emprendimiento.
En materia de gobernanza, la reforma adapta los órganos de gobierno, representación y participación a la LOSU y la LUPA, revisa las funciones del Claustro y del Consejo de Gobierno, garantiza una presencia mínima del 25% del estudiantado en los órganos correspondientes y reconoce un peso relevante del PTGAS. También regula los mandatos de los órganos unipersonales, la elección de decanos, decanas, directores y directoras mediante sufragio universal ponderado, así como los supuestos de moción de censura e ingobernabilidad.
Los Estatutos refuerzan igualmente los derechos y deberes de la comunidad universitaria, con especial atención a la ética, la transparencia, la convivencia y la integridad. Asimismo, adaptan la regulación del personal docente e investigador a las nuevas figuras previstas por la LOSU, incorporan medidas de conciliación de la vida familiar y laboral, y regulan expresamente el derecho al paro académico del estudiantado.
En el ámbito de la actividad universitaria, el texto revisa la organización de la docencia y de las enseñanzas, incorpora referencias a los títulos conjuntos, duales e internacionales, a la coordinación de titulaciones, al español como lengua científica y académica y a las enseñanzas propias y de formación permanente. En investigación, transferencia e innovación, se incluye una referencia expresa al respeto del marco ético y legal en torno a la inteligencia artificial, junto con la ciencia abierta, la ciencia ciudadana, el aprendizaje-servicio y la Oficina de Transferencia del Conocimiento.
La reforma también actualiza la proyección social de la Universidad de Granada, reforzando ámbitos como la cooperación al desarrollo, la acción solidaria, el emprendimiento universitario, la innovación social y la contribución al desarrollo y la cohesión del territorio. Del mismo modo, revisa los servicios de apoyo a la comunidad universitaria, entre ellos la Biblioteca, el Archivo, la Editorial Universitaria, los servicios de informática y digitalización, el deporte, la protección del patrimonio cultural, las residencias universitarias y los comedores.
En materia económica, financiera y presupuestaria, los nuevos Estatutos adaptan el régimen de la Universidad al nuevo marco legal, clarifican el régimen jurídico de los bienes públicos y patrimoniales e incorporan la posibilidad de cláusulas sociales y ambientales en la contratación. Además, se actualiza la regulación de honores y distinciones y se establece un procedimiento ordinario y otro simplificado para futuras reformas estatutarias.
El rector de la Universidad de Granada, Pedro Mercado, ha querido "expresar su agradecimiento a todas las personas que han hecho posible este proceso de reforma estatutaria, destacando especialmente el trabajo de la Comisión Delegada, de la Ponencia y de la Comisión Técnica, así como la labor desarrollada por sus responsables, el profesor Rafael Cano, presidente de la Comisión Delegada, y el profesor Guillén, presidente de la Comisión Técnica". En este sentido, ha subrayado que la reforma ha sido fruto de "cientos de reuniones, de un trabajo riguroso y de una rendición de cuentas transparente ante el Claustro". Asimismo, ha señalado que "el objetivo no ha sido únicamente impulsar un proceso participativo, sino construir un verdadero proceso deliberativo, basado en el análisis, el intercambio de posiciones y la búsqueda de acuerdos, hasta alcanzar un consenso prácticamente unánime". El rector ha destacado también "el carácter especialmente abierto de esta reforma, al someterse por primera vez el Anteproyecto de Estatutos a consulta pública de toda la comunidad universitaria y de la sociedad, a través del Consejo Social". Finalmente, "ha agradecido la implicación de la comunidad universitaria en su conjunto y, de manera particular, de los claustrales que han contribuido con sus aportaciones a mejorar las propuestas y la redacción final del texto".
Con esta aprobación, la Universidad de Granada culmina una de las reformas institucionales más relevantes de los últimos años y avanza en la consolidación de un marco estatutario renovado, participativo y alineado con los valores, responsabilidades y desafíos de la universidad pública contemporánea.





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