La Policía Nacional ha detenido en Baza a una mujer de 57 años como presunta autora de la sustracción de una cadena y un crucifijo de oro valorados en 650 euros a una mujer de 85 años mediante el conocido método del "hurto amoroso" o del "abrazo". La investigación permitió recuperar las joyas en un establecimiento de compraventa de oro y devolverlas a su legítima propietaria.
Una visita inesperada en el domicilio de la víctima
Los hechos fueron denunciados durante la primera semana de agosto en la Comisaría de la Policía Nacional en Baza. La víctima relató que, sobre las seis y media de la tarde del día anterior, recibió en su vivienda la visita de una mujer que afirmó ser una antigua vecina. Tras acceder al domicilio, ambas mantuvieron una conversación durante aproximadamente una hora.
Durante la visita, la sospechosa pidió dinero a la octogenaria, que se negó a entregarle ninguna cantidad. Antes de abandonar la vivienda, la mujer le retiró con aparente delicadeza una cadena con un crucifijo de oro que la víctima llevaba colgada, se la colocó ella misma y se marchó del lugar.
La investigación comenzó inmediatamente después de recibirse la denuncia. Aunque la víctima no recordaba el nombre de la visitante, la información aportada por su hijo, que había escuchado parte de la conversación desde otra zona de la vivienda, permitió orientar las pesquisas e identificar a la presunta autora.

De forma paralela, los agentes rastrearon las joyas sustraídas hasta localizarlas en un establecimiento de compraventa de oro, donde habían sido valoradas en 650 euros. La cadena y el crucifijo fueron recuperados y entregados de nuevo a su propietaria.
La investigación concluyó con la detención de una mujer de 57 años, sin antecedentes policiales previos, que ya ha sido puesta a disposición de la autoridad judicial.
Otros casos similares en Baza
La Policía Nacional ha esclarecido además otros hurtos cometidos contra personas de avanzada edad mediante procedimientos similares. En uno de los casos, ocurrido en mayo en una calle de Baza, una mujer nonagenaria denunció la sustracción de una cadena, un colgante, dos medallas y una pulsera de oro, efectos valorados en 500 euros.
Según la investigación, una desconocida se acercó a la víctima sobre las diez y media de la mañana, entabló conversación con ella y la distrajo mientras la abrazaba. La mujer no advirtió la sustracción hasta varias horas después, al irse a dormir. La presunta autora, de 40 años, con antecedentes y causas judiciales pendientes, fue detenida posteriormente en un control de carretera en Navarra.
Los agentes también identificaron a una tercera mujer, de 23 años y sin antecedentes policiales, como presunta autora de al menos otros dos hurtos cometidos en la capital del altiplano. En uno de ellos habría sustraído una cadena y un colgante de oro a un hombre de 67 años tras darle un abrazo. En otro caso, una mujer de avanzada edad fue abordada en la calle y, tras una breve conversación, perdió un anillo sin percatarse en el momento.
El método de los "hurtos amorosos"
Los llamados "hurtos amorosos", conocidos también en el argot policial como "abracitos", se basan en aprovechar el contacto físico y la distracción de la víctima tras entablar una conversación aparentemente cercana. Los delincuentes suelen seleccionar a personas de avanzada edad que portan joyas visibles, como anillos, cadenas, pulseras, colgantes o relojes de valor.
La Policía Nacional advierte de que los autores pueden fingir conocer a la víctima o a sus familiares para generar confianza y propiciar un acercamiento. En muchos casos, la sustracción se produce sin violencia y sin que la persona afectada se dé cuenta hasta más tarde.
Por ello, los agentes recomiendan extremar la precaución, evitar el contacto físico con desconocidos y desconfiar de aproximaciones inesperadas en la vía pública o en el domicilio, especialmente cuando la persona porta joyas u objetos de valor visibles.





San Pedro Alcántara
Guía de San Pedro Alcántara
Comentarios
Aviso





