Como humanos que somos, es más que probable que algunos días sintamos alegría y otros tristeza sin razón aparente. Esto es algo muy común y es fruto de las emociones. A veces, el estado de ánimo nos afecta de diferentes formas y, con el paso del tiempo, se manifiesta de diferentes formas.
Ciertas fechas en el calendario también provocan que sintamos dichos sentimientos, por ejemplo, muchas personas se alegran con la llegada de la navidad y otras con las vacaciones de verano. Por el motivo que sea, también hay personas que a mediados de enero se sienten tristes sin motivo aparente, pero la razón puede que sea que el día 19 de enero fue considerado como el día más triste del año.
Blue Monday, el día más triste del año
El término Blue Monday fue acuñado por el psicólogo Cliff Arnall a principios de los 2000. Este profesional de la psicología afirmaba haber desarrollado una fórmula matemática que era capaz de identificar el día más deprimente del año. La fórmula en cuestión tenía en cuenta variables como el clima, las deudas acumuladas tras la Navidad o el tiempo que transcurre hasta el abandono de los propósitos del Año Nuevo.

A pesar de que muchos científicos respaldan que esta fórmula no tiene validez científica, el resumen se traduce en que es el tercer lunes del año el día más triste para las personas. Que los científicos hayan dicho que no existe ninguna fórmula para medir la tristeza colectiva con la que señalar un día en concreto no es un impedimento para todo el marketing que se mueve alrededor de este día.
Muchas empresas llevan a cabo promociones o nuevas campañas de publicidad con el ánimo de que las personas tengan un día más alegre y, de paso, compren alguno de sus productos. Todo esto ha provocado que se hable mucho más del Blue Monday de lo que se debería y que muchas personas señalen esta fecha en sus calendarios.
El poder simbólico del Blue Monday
Está claro que disponer de una fórmula matemática con la cual se puede medir un día del año por su nivel de tristeza se antoja complicado. Sin embargo, sí que es verdad que el tercer lunes de enero no suele ser una fecha muy amigable para muchas personas por todas las circunstancias que la rodean.
Esto se debe al bajón después de las fiestas, a los gastos que se deben afrontar, la vuelta a la rutina… En esencia, son varios factores que podrían explicar perfectamente la razón de dicha tristeza. Por otro lado, también basta con decir que se trata de una fecha triste para que otros tantos se sugestionen y acaben estando tristes por el mero hecho de que parece que deben estarlo.
El lado comercial del Blue Monday
Cualquiera podría pensar que una tontería de este estilo podría caer en el olvido con el paso del tiempo. Más allá de todo esto, el concepto de Blue Monday ha sido ampliamente explotado por el marketing, por lo que se contribuye todavía más a la popularidad del mismo.
Durante estas fechas son habituales los mensajes comerciales como "date un capricho este Blue Monday", "escapa de la rutina con un viaje durante este Blue Monday", "no sucumbas a la tristeza y ven a divertirte con nosotros". Paradójicamente, se está tratando de sacar provecho a la tristeza para fomentar el consumo como vía de escape.
Pequeños gestos que marcan la diferencia
Sin importar cualquier fórmula matemática que pueda decirnos o no en qué día vamos a estar tristes, lo cierto es que se pueden llevar a cabo pequeños gestos para combatir los días que, para nosotros, puedan ser los más tristes del año.
Estos pequeños gestos son muy importantes, sobre todo, porque no dependen de un día del año en concreto. Si te sientes mal prueba a hablar con alguien de confianza, hacer algo que te guste, cuidar el descanso o salir a caminar bajo la luz natural. Cuidar de nosotros mismos es algo que tenemos que aprender para no dejar que días como estos nos afecten y, por lo tanto, podamos ser mucho más felices durante todo el año sin importar lo que diga cualquier fórmula matemática.





Guía de San Pedro Alcántara
Comentarios
Aviso




