Un escenario con un camión que transportaba ácido clorhídrico, riesgo de explosión, posible nube tóxica y la evolución hacia un incendio forestal de gran potencial ha servido para clausurar la tercera edición del curso "Gestión del Puesto de Mando Avanzado en emergencias extraordinarias. Director de Operaciones", organizado por la Academia Aragonesa de Bomberos del Gobierno de Aragón.
Durante dos semanas, un total de 32 profesionales han completado 70 horas de formación especializada orientada a reforzar la dirección estratégica y la coordinación operativa en emergencias extraordinarias. El curso está dirigido a responsables con capacidad de liderazgo y toma de decisiones en escenarios de alta complejidad, en los que resulta esencial la integración eficaz de recursos y la cooperación entre administraciones.
El claustro docente ha reunido a responsables de primer nivel en el ámbito de la protección civil y la gestión de crisis. Entre ellos, Jorge Crespo Junquera, jefe del Servicio de Seguridad y Protección Civil del Gobierno de Aragón; Miguel Alcañiz, teniente general y exjefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME); María Fernanda Arbaízar, jefa de Servicio de Protección Civil de la Región de Murcia; Pedro Anitua, exdirector de Atención de Emergencias y Meteorología del Gobierno Vasco; y Luis Sáenz, subdirector general de Innovación en Emergencias de la Generalitat Valenciana.
Junto a ellos, han participado responsables autonómicos y estatales como Joan Rovira i Morató, jefe de la Región de Emergencias Metropolitana Sur de los Bomberos de la Generalitat de Cataluña; Joan Pol, jefe del Servicio de Ordenación de Emergencias del Govern de les Illes Balears; Elías Bayarri, exjefe del Servicio de Protección Civil y Emergencias del Gobierno de Cantabria; y Antoine Ruiz, comandante del Servicio Departamental de Incendios y Rescate de los Pirineos Atlánticos.

Interior del PMA en el simulacro
El equipo docente se ha completado con la participación de Daniel Soriano, jefe de la Unidad de Protección Civil de Zaragoza de la Delegación del Gobierno en Aragón; Pablo Acebes y Sara Pelegrín, asesores técnicos del Servicio de Seguridad y Protección Civil del Gobierno de Aragón; Naiara Laserna, coordinadora del Grupo de Trabajo de Incidentes con Múltiples Víctimas y Catástrofes del 061 Aragón; Francisco Javier Latorre, inspector de la Policía Científica; Enrique Mur, jefe de mando del Servicio Contra Incendios, Salvamento y Protección Civil del Ayuntamiento de Zaragoza; Enrique Bascuas, comandante la UME; Francisco J. Luzón, responsable de extinción en Geacam (Castilla-La Mancha); David García, portavoz de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112; Elena Luque, psicóloga especialista en emergencias; Raúl Ángel Castillo, teniente coronel jefe de Operaciones de la Comandancia de Zaragoza; María Eugenia Trujillo, responsable provincial en Zaragoza del ERIE Psicosocial de Cruz Roja; y José Manuel Arredondo y Elena Giraldo del Instituto de Medicina Legal de Aragón.
El perfil del alumnado ha estado marcado por la alta responsabilidad técnica de los participantes. Entre los 32 asistentes figuraban la jefa del Servicio de Protección Civil de Canarias y la jefa del Servicio de Gestión Forestal del Gobierno de Aragón, además de mandos de bomberos de Valencia y Navarra y representantes de la UME, Guardia Civil y Policía Nacional, entre otros organismos vinculados a la gestión de crisis.
Tras la finalización del programa formativo, el director general de Interior y Emergencias, Miguel Ángel Clavero, ha despedido a los alumnos del curso y ha destacado la importancia de consolidar una formación especializada que refuerce la coordinación institucional, el liderazgo operativo y la capacidad de respuesta ante emergencias de elevada complejidad.
La jornada final ha permitido trasladar al terreno los conocimientos adquiridos durante la fase teórica y práctica del curso.
Un escenario de riesgo tecnológico y forestal en condiciones extremas
El simulacro, desarrollado este viernes en la Finca La Alfranca (Pastriz), ha planteado el accidente de un vehículo pesado que transportaba 1.000 litros de ácido clorhídrico en una vía interurbana, generando un incendio con riesgo de explosión y posible emisión de nube tóxica en un entorno con viviendas aisladas y un núcleo de población próximo.
Las condiciones meteorológicas —37 grados de temperatura, humedad del 25 % y rachas de viento de hasta 50 kilómetros por hora— favorecían la rápida propagación del fuego a la vegetación colindante, derivando en un incendio forestal con potencial de gran afectación. La elevada carga de combustible, la topografía compleja y la proximidad de infraestructuras críticas como líneas eléctricas de alta tensión, carreteras y vía ferroviaria incrementaban la dificultad del escenario.
El ejercicio obligó a los participantes a asumir distintos roles tanto en el Puesto de Mando Avanzado (PMA), desplegado en el entorno del incidente, como en un Centro de Coordinación Operativa (CECOP), gestionando la evolución desde una Situación Operativa 1 hasta una Situación Operativa 2 y su posterior desescalada.
La coordinación de los grupos de intervención, seguridad, asistencia sanitaria, logística, apoyo psicosocial y comunicación pública formaba parte del planteamiento estratégico.
Con iniciativas como esta, la Academia Aragonesa de Bomberos, adscrita a la Dirección General de Interior y Emergencias, impulsa la formación y especialización de los servicios de prevención, extinción de incendios y salvamento y de otros profesionales implicados en la gestión de emergencias, en el marco del Decreto 159/2014 del Gobierno de Aragón.





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