Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos varones que estafaban a personas de edad simulando ser revisores de compañías eléctricas. Se hacían pasar por técnicos de una empresa eléctrica y se ganaban la confianza de las víctimas a las que convencían de ayudar a pagar un precio inferior en su factura de la luz. Tras acceder a las viviendas les facilitaba un aparato que tenían que mantener en la cocina y aprovechaban esta circunstancia para robar joyas y tarjetas bancarias. Por todos estos hechos, se ha procedido a la detención de dos hombres como presuntos responsables de los delitos de estafa, hurto, allanamiento de morada y contra la seguridad vial.
El valor de lo sustraído asciende a más de 50.000 euros
El modus operandi utilizado consistía en contactar telefónicamente con los afectados a los que informaban de que la compañía eléctrica estaba cobrando de más en la factura de la luz y un técnico acudiría a sus domicilios para hacer la revisión. Una vez en el interior, facilitaban a los perjudicados un aparato que tenían que sujetar sin moverse de la cocina y avisar de los números que iban apareciendo en el dispositivo. Mientras, los autores accedían a las estancias del resto de la casa y sustraían objetos de valor. Finalizada la revisión, solicitaban las tarjetas de crédito para cobrar el servicio realizado, introduciendo las víctimas el código pin en presencia de los falsos revisores, que posteriormente robaban. Pasados unos minutos, facilitaban la tarjeta sustraída a una tercera persona, conocida en el argot policial como mula, el cual realizaba extracciones de dinero en cajeros automáticos, así como cargos fraudulentos en casas de apuestas. El valor de lo sustraído supera los 50.000 euros.
Dispositivo con capacidad de distorsionar la voz
Avanzadas las pesquisas policiales se pudo identificar a los responsables, por lo que se montó un dispositivo especial que culminó con la detención de ambos en las localidades madrileñas de Getafe y Torrejón de la Calzada, como presuntos responsables de los delitos de hurto, allanamiento de morada, estafa y contra la seguridad vial, siendo puestos a disposición de la autoridad judicial. Entre las pertenencias se encontraron tres dispositivos telefónicos, uno de ellos con capacidad de distorsionar la voz y un amperímetro analógico que utilizaban para simular revisiones eléctricas. La investigación se encuentra abierta por si pudieran haber más víctimas.

La Policía Nacional recomienda:
- Desconfiar de personas que dicen ser técnicos de compañías eléctricas, de gas u otros servicios y no llevan ninguna acreditación. Además, cuando se van a realizar este tipo de inspecciones nuestra compañía avisa con antelación, con carteles en el edificio, por correo electrónico o por teléfono.
- Si solicitan retirar objetos metálicos o abrir cajas fuertes por posibles interferencias con el servicio, no acceder a estas peticiones.
- Comprobar este tipo de citas con la propia compañía de asistencia a domicilio para confirmar la veracidad o el objeto de visita.
- En caso de duda, antes de dejarles entrar, podemos llamar a la compañía o servicio en cuestión para verificarlo, pero siempre llamando al teléfono que aparece en nuestra factura o contrato y no el número que nos facilite esta persona (podría ser el teléfono de su posible cómplice).
- Sospechar de cualquier persona que le manifieste que cortará el suministro o el servicio si se niega a realizar la revisión.
- Nunca se paga en el acto en estos casos, por lo que no debemos dar dinero ni introducir nuestras claves en ningún dispositivo.
- En caso de ser víctimas de este tipo de estafas ponerlo siempre en conocimiento de la Policía Nacional y denunciar el hecho en dependencias policiales. Aportar el mayor número de datos posibles para facilitar las labores de investigación.