La Guardia Civil inició a finales del pasado año sendas investigaciones tras la interposición, por parte de las dos
víctimas residentes en Córdoba y Zaragoza de denuncias a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil, manifestando haber sida captadas mediante ofertas de empleo fraudulentas, en las que se les prometía ingresos económicos a cambio de realizar acciones simples en internet, como podían ser dar "me gusta" a publicaciones en perfiles de instragram y otras redes sociales.