La Policía Nacional ha detenido en Madrid a J.R., un ciudadano británico de 37 años reclamado por las autoridades del Reino Unido por varios delitos de agresión sexual. El arrestado se encontraba huido de la justicia británica y tenía en vigor una orden internacional de detención con fines de extradición, emitida para que pudiera ser juzgado por los hechos investigados en su país.
Las pesquisas comenzaron en 2024, después de que la policía británica trasladara a las autoridades españolas información sobre la posible presencia en España del investigado. Los delitos que se le atribuyen habrían sido cometidos entre 2012 y 2022 y consistirían, según la investigación británica, en graves agresiones sexuales contra distintas víctimas, algunas de las cuales mantenían una relación sentimental con el sospechoso en el momento de los hechos.
A partir de esa comunicación, investigadores de la UFAM Central de la Policía Nacional asumieron la búsqueda del reclamado. En un primer momento, las indagaciones lo situaron en la localidad alicantina de Benidorm, donde los agentes realizaron desplazamientos, vigilancias y comprobaciones sobre los lugares que podía frecuentar. La investigación judicial en Reino Unido continuó en paralelo hasta que, en febrero de 2026, se dictó la orden internacional de detención.
El caso adquirió mayor visibilidad cuando el fugitivo fue incluido en una campaña de difusión de los criminales más buscados del Reino Unido, promovida por la National Crime Agency y la organización CrimeStoppers. A esa iniciativa se sumó en mayo el Ministerio del Interior español, lo que reforzó la cooperación entre ambos países para localizar al sospechoso y facilitar su entrega a la justicia británica.
Los agentes comprobaron que el reclamado llevaba una vida itinerante y adoptaba medidas de ocultación para dificultar su localización. Durante la investigación se identificaron patrones de comportamiento, posibles lugares de paso y terceras personas que podrían haberle prestado apoyo mientras permanecía escondido en España.
El avance de las pesquisas llevó finalmente a Madrid. El 1 de agosto de 2026, tras obtener indicios de que el fugitivo podía encontrarse en la capital, la Policía Nacional estableció un dispositivo de vigilancia en una céntrica calle. Allí fue localizado el sospechoso, que vestía gorra y gafas para ocultar parcialmente su rostro, y los agentes procedieron a su detención.
El detenido no colaboró durante el proceso de identificación, no portaba documentación y facilitó distintos datos de filiación. Sin embargo, un primer cotejo de sus tatuajes visibles permitió a los agentes confirmar que se trataba de la persona reclamada. Posteriormente, la identificación fue corroborada mediante huellas dactilares. Tras su arresto, fue puesto a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia, plaza 3 de Madrid, a la espera de la decisión sobre su extradición al Reino Unido.





San Pedro Alcántara
Guía de San Pedro Alcántara
Comentarios
Aviso





