La conversión de tu flota a eléctrica es un paso, en algunos casos, necesario. Sin embargo, para que tenga éxito y sea rentable, conviene ser metódico. Aquí indicamos algunos consejos prácticos para tener éxito.
Pasos para convertir tu flota a eléctrico con garantías de éxito
Los pasos para convertir tu flota a eléctrica son varios, pero, lo primero, es preguntarse hasta qué punto y cuándo se puede hacer la transición. El qué, el cómo y el cuándo son respuestas que hay que dar para electrificar tu flota. La última decisión de las instancias europeas, retrasando más allá de 2035 la comercialización de vehículos con motor de combustión, da un margen para la transición.
Por otra parte, la electrificación tiene que venir acompañada de procesos más hábiles de control. Y, para eso, una solución de telemática de Radius España ayuda a gastar menos y a optimizar tu funcionamiento de la flota de vehículos. Estos son los pasos para dar, antes y después de comprar:
1. Clasificar la actual flota, según el periodo de reemplazo
Hay que tener claro qué tipo de flota tienes y las posibilidades de electrificación. En los camiones es más difícil que en motocicletas, motos, turismos o algunas furgonetas. Y esto implica que, en zonas urbanas y para entregas de paquetería o de cargas pequeñas, es más fácil la transición a la electrificación.

Si estás ya decidido a hacer el cambio y es factible, empieza por aquellos vehículos más antiguos y con más kilometraje. En flotas de un cierto tamaño, es lo ideal para reducir la huella de carbono paulatinamente, sin renunciar a la rentabilidad.
2. Revisar incentivos a la electrificación y subvenciones
La revisión de incentivos es el siguiente paso. Por un lado, ver cuál es la fiscalidad para incentivar a la electrificación de la flota. En segundo lugar, comprobar cuáles son las posibilidades con que cuentas para hacer las recargas. El Estado, por el momento, sigue fomentando la compra de vehículos eléctricos.
Según el territorio, las subvenciones y ayudas a la electrificación varían mucho. Por eso, es muy importante realizar este tipo de consultas, que pueden ahorrarte varios miles de euros.
3. Empezar por vehículos locales
Los vehículos locales eléctricos tienen la ventaja de la autonomía, ajustada a las necesidades actuales. No podemos engañarnos, la infraestructura de puntos de recarga todavía tiene que mejorar mucho: 60.000, pero de ellos el 20 % sin funcionamiento práctico. Además, esta distribución no es uniforme y se concentra, sobre todo, en las zonas urbanas.
4. Monitorizar los procesos de seguimiento para las recargas
La monitorización de los procesos de seguimiento para las recargas es otro de los puntos importantes para la electrificación, una vez que hayas adquirido los nuevos vehículos. Los vehículos nuevos están preparados para una mayor resiliencia y para adaptarse a distintas casuísticas, incluyendo la instalación de un software centralizado. Esto es clave, por ejemplo, si lo que quieres es controlar todos los movimientos y hacer una gestión inteligente de la flota; puedes hacerlo con vehículos con motor de combustión, pero, si haces el cambio, es el momento de incorporarlo.
5. Comprobar los niveles de rendimiento y eficiencia
Los niveles de rendimiento y eficiencia se monitorizan mejor si se instalan soluciones específicas. Así, con una solución telemática, puedes saber si el consumo de electricidad es el indicado por el fabricante, si es inferior o superior. En definitiva, saber si renta. Y, evidentemente, podrás actuar ante cualquier situación que se presente.
Convertir tu flota a eléctrica paso a paso puede ser complejo. En cualquier caso, es bueno tener una idea aproximada, calcular costes y, una vez hecha la inversión, comprobar que renta.





Guía de San Pedro Alcántara
Comentarios
Aviso





