Hace cien años, Concha Piquer se arreglaba en su camerino de un teatro de Sevilla cuando el letrista y aristócrata Rafael de León entró en el cuarto y le preguntó: "¿Es usted Conchita Piquer?", a lo que ella respondió veloz: "¿Es usted maricón?"
El episodio no acabó en pelea, sino que ambos se hicieron amigos y pasaron la vida juntos "como hermanas", contó la folclórica décadas después a un periodista de El País.
La investigadora y doctora por la Universidad de Murcia Lidia García explica que la relación entre "lo mariquita y la copla" está en las características del género musical. García, cuya tesis doctoral trata sobre la relación entre el folclor español y la comunidad LGTBiQ+, señala que las batas de colas y el colectivo casan tan bien porque la copla "tiene en la pasión un elemento central de las historias que cuentan, habla de un tipo muy determinado de romances".
Son amores clandestinos, "abocados al fracaso", resume García, que la sociedad no comprende. El paralelismo con un romance LGTBiQ+, tantos años perseguido, es claro: "Era casi imposible que la copla no apelara a las personas que no podían tener acceso a un romance público".
La copla está llena de silencios, de dobles sentidos y mujeres con feminidad "desbordante", define García, algo fuera de la norma, como el amor del colectivo.
Rocío Jurado como Marilyn Monroe
"Las folclóricas son una decantación específicamente española de la figura internacional de la diva y, por supuesto, desatan los mecanismos de fascinación que tanto gustan y que tan bien funcionan en nuestro colectivo", abunda García. Rocío Jurado como Marlyn Monroe o Lola Flores como Ava Gadner.
La relación entre la copla y el colectivo LGTBiQ+ no es nueva y salpica la historia con episodios como el de Concha Piquer y Rafael de León. O el de 2003, dos años antes de que el Gobierno aprobase el matrimonio igualitario en España, cuando Rocío Jurado atendía una entrevista televisiva y se le preguntó por el colectivo. Ella, mirada a cámara y sin pestañear, dijo: "Yo soy pro gay".
La más grande, la piedra dura de Chipiona, entroncó ahí con una larguísima tradición que ha vinculado la bata de cola y las disidencias sexoafectivas desde siempre y que cristaliza en las fiestas del Orgullo de Sevilla organizadas por el Ayuntamiento y el festival Icónica Santalucía Sevilla Fest, donde se recuerdan otros momentos como una María del Monte con mantón multicolor contando al mundo que su pareja es una mujer en 2022.
Justamente en las fiestas del Orgullo del Icónica Santalucía y las del Ayutamiento de Sevilla habrá amplia representación de copla con la 'última folclórica', Laura Gallego, o el colectivo drag Peña Travesti, con su espectáculo homenaje a Azabache.
"Yo soy gay, clarísimamente"
Si la Jurado era "pro gay", Laura Gallego va a más: "Yo soy gay, clarísimamente", señala en un mes en el que ha estado en el Orgullo de Jerez, estará en el de Sevilla por partida doble y también en el festival Brava en septiembre y, además, presenta su espectáculo 'Laura Gallego DJ Set & Live Vocals', un recorrido por grandes títulos de la copla como 'Limosna de amores', de Lola Flores o 'Como yo te amo', de Rocío Jurado "reinterpretadas sobre bases electrónicas".
Para Gallego, que señala a Martirio como la folclórica "más mariquita", la copla es "representación del propio colectivo porque ha sido un género que tanto en la vida como en la música ha estado castigado, perseguido".
La 'última folclórica' se amarra a la copla porque la siente como su madre: "Y a las madres siempre hay que escucharlas. La copla es una forma muy bonita de ponerte los pies en el suelo".
En el Orgullo de Sevilla se verá también el homenaje a Azabache, el gran espectáculo de la copla que se hizo en la Expo 92 de Sevilla, una súper producción que reunió a Rocío Jurado, Juanita Reina, Nati Mistral e Imperio Argentina, lo que sería como hacer hoy un espectáculo de pop y juntar en un escenario a Britney Spears, Christina Aguilera, Beyoncé y Cher.
"Las primeras travestis"
"Es un homenaje a esas folclóricas, las primeras travestis", explica Torreta del Oro, junto a La Carvento, director artístico del espectáculo, quien defiende que "los mariquitas son unas trágicas" y las coplas tienen letras de "tres homosexuales" -Quintero, León y Quiroga-, que "usaban a las folclóricas para contar esas historias que no se les permitía vivir ni contar a ellos".
Batas de cola, sentimientos al límite... Las letras de las coplas son espacio para lo homosexual y no tanto para lo conservador, como podía entenderse por el uso político de esta forma de cultura que se planteó desde la dictadura de Francisco Franco, defiende Del Oro.
"Con los años, los mariquitas y las travestis hemos quitado esa connotación que Franco le dio" a la canción española, explica. Cómo no va a ser así, añade, si 'Tatuaje', por ejemplo, una de las grandes coplas, "es la historia de un hombre casado y con hijos que se enamora de un marinero".
La canción, aunque la interpretaron todas, la hizo popular Concha Piquer. La misma que disparó a bocajarro ese "¿Es usted maricón?" a Rafael de León. El mismo Rafael de León que escribió la letra de 'Tatuaje'. La misma canción que se escuchará en el Orgullo de Sevilla este año.





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