Entrenar con intervalos de alta intensidad es beneficioso para el estado de ánimo. Reduce la ira y la hostilidad, la ansiedad, la tristeza y los síntomas de depresión. Además, este tipo de ejercicio, conocido como HIIT, se puede combinar incluso con el consumo moderado de alcohol, aunque los expertos advierten de que esto último puede tener otras consecuencias negativas para la salud.
Son las conclusiones de una tesis doctoral con mención internacional defendida en la Universidad de Granada por la investigadora Cristina Molina Hidalgo. Andrés Catena Martínez, catedrático del Departamento de Psicología Experimental de la UGR, y Manuel Castillo Garzón, profesor emérito del Departamento de Fisiología, han dirigido este trabajo. Los estudios se han validado en personas jóvenes y sanas.

La investigadora Cristina Molina Hidalgo
"Los resultados ilustran el efecto positivo de hábitos saludables, como hacer ejercicio físico, en diversos aspectos de la salud, incluyendo los psicosociales y el estado de ánimo", añade la investigadora. Dichos descubrimientos no reflejan diferencias de género entre mujeres y hombres jóvenes.
Los experimentos del estudio se han realizado en un periodo de 10 semanas con personas jóvenes sanas, por lo que no se puede generalizar la conclusión a otras poblaciones, como personas mayores de 35 años, ni tampoco garantizar que estos efectos se repliquen durante un tiempo más prologando.
El alcohol sigue teniendo riesgos
La investigación aborda una preocupación social específica sobre la idoneidad del consumo de cerveza o bebidas alcohólicas durante la participación en un programa de entrenamiento, en este caso de alta intensidad como es la modalidad HIIT. "Sin embargo, los resultados de nuestro estudio invitan a ser cautelosos al promover el consumo moderado de alcohol para mejorar el bienestar, ya que puede conllevar efectos nocivos adicionales para la salud", alerta la doctora Cristina Molina.





Guía de San Pedro Alcántara
Comentarios
Aviso





