Entrenar con intervalos de alta intensidad es
beneficioso para el estado de ánimo. Reduce la ira y la hostilidad, la ansiedad, la tristeza y los síntomas de depresión. Además, este tipo de ejercicio, conocido como HIIT, se puede combinar incluso con el consumo moderado de alcohol, aunque los expertos advierten de que esto último puede tener otras consecuencias negativas para la salud.