Las elecciones andaluzas, en las que el candidato popular Juanma Moreno no ha logrado revalidar la mayoría absoluta, cierran un ciclo electoral, tras los comicios de Extremadura, Aragón y Castilla y León, sin que el PP haya logrado desprenderse de la dependencia de Vox para poder gobernar en las autonomías.
Una situación que repercute directamente en la estrategia de Alberto Núñez Feijóo y su plan de llegar a la Moncloa.
El resultado en Andalucía frustra el plan del presidente del PP de separarse lo más posible de Vox de cara al final de la legislatura, pues el PP seguirá dependiendo del partido de Santiago Abascal para formar gobierno en Andalucía, mientras que en Castilla y León ambos partidos todavía están en negociaciones.
El candidato del PP a la reelección en la Junta de Andalucía ha ganado las elecciones con 53 diputados, pero se ha quedado a dos escaños de revalidar su mayoría absoluta, por lo que tendrá que negociar con Vox (15 escaños) para gobernar.
Todo ello tras una campaña centrada en la moderación y alejada de polémicas, como las provocadas por el concepto de 'prioridad nacional' defendido por Vox, y en la que ha reiterado su rechazo frontal a tener que pactar con Vox.
Una victoria "incontestable" pero insuficiente
La cúpula del PP, con Feijóo a la cabeza, ha celebrado el resultado de Moreno y se ha centrado en destacar los números: 1,7 millones de votos, un récord histórico, y casi el doble de los logrados por Montero. Y fuentes del partido reiteran que siempre han dicho que la mayoría absoluta era difícil.
Con Extremadura, Aragón, Castilla y León y ahora Andalucía, el PP ha logrado cuatro victorias en cinco meses, un resultado que en Génova califican de éxito rotundo y atribuyen tanto a las buenas estrategias de los barones autonómicos como a la mala elección de candidatos socialistas hecha -señalan- por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Sánchez también es el responsable, señala una fuente del partido, de una de las sorpresas de la noche, el resultado de Adelante Andalucía, pues han votado a la formación muchos socialistas quemados con el presidente del Gobierno.
Una campaña centrada en Moreno y su moderación
Este lunes, en la Junta Directiva Nacional, será el momento de hacer un primer balance en privado de los resultados de unos comicios que ponen fin a un ciclo electoral y, según una fuente del PP, dan comienzo a la "precampaña" de las elecciones generales que se producirán en algún momento de 2027.
Será por tanto momento de analizar una campaña singular que ha estado fuertemente centrada en la figura de Moreno y sus dos banderas, la moderación y la gestión, con un Feijóo más en la barrera que en otras ocasiones.
El líder del PP ha participado en varios actos (ha estado presente en las ocho provincias en campaña o precampaña) pero en campaña sólo ha coincidido en uno con el candidato popular, el pasado 10 de mayo en Córdoba. En Extremadura tuvo cuatro coincidencias con María Guardiola, en Aragón 4 con Jorge Azcón y en Castilla y León tres con Alfonso Fernández Mañueco.
En una de sus últimas entrevistas antes de la jornada de reflexión, Moreno reconocía que la campaña se ha diseñado desde Andalucía con una premisa, la de que se hablara sólo de las prioridades de la comunidad, atendiendo a las "singularidades" de esta región; algo que Feijóo entiende, relataba.
En la campaña han sido pocos los miembros de la directiva de Feijóo que han participado y tampoco se ha visto a figuras que sí han participado en campañas de otras regiones como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Un espejo para Feijóo
En la rueda de prensa semanal del pasado lunes, el portavoz del PP, Borja Sémper, explicaba que Moreno representa todo aquello que el PP quiere implementar en España: moderación frente al frentismo, estabilidad frente al bloqueo y gestión frente a la propaganda.
Según una fuente del partido, esta es la dirección que debería seguir Feijóo ya que el PP es un partido de centro derecha y tiene que seguir siéndolo.
Esta fuente opina que la estrategia de que Feijóo sea un líder moderado es la correcta y también la unidad en el partido en torno a su figura ya que los partidos cuando más se desangran es con las peleas internas, explica.
Con la duda de si el resultado en Andalucía modificará esta estrategia, en Génova se resisten a hablar por el momento de lo que viene. Ahora toca hablar de gobiernos y negociaciones, señalan.





Guía de San Pedro Alcántara
Comentarios
Aviso





