La crecida ordinaria del Ebro se desarrolla según lo previsto y sin que se registren, por el momento, graves afectaciones. El Gobierno de Aragón ha ampliado este martes su dispositivo de vigilancia sobre el terreno y el helicóptero del 112 ha realizado un vuelo de reconocimiento para comprobar desde el aire que no hay graves daños. Los técnicos de Protección Civil han vuelto a visitar, aguas arriba, las localidades entre Alagón y Zaragoza por las que pasó este lunes la punta de la crecida y han hecho un primer reconocimiento, en la Ribera Baja, donde esta punta llega a lo largo del día de hoy. En concreto, aguas abajo se han revisado las localidades de Pastriz, El Burgo de Ebro, Villafranca de Ebro, Fuentes de Ebro y Pina de Ebro.
El Centro de Emergencias no ha registrado hasta el momento graves incidencias relacionadas con esta crecida ordinaria y mantiene el contacto con los municipios que podrían verse afectados. No obstante, se está prestando especial atención a las motas del Burgo y Villafranca. En parte, según ha trasladado la CHE, los daños se han minimizado con respecto a episodios anteriores gracias a las obras de mejora que se han hecho en las riberas del Ebro.

Pradilla de Ebro, este martes
El Gobierno de Aragón mantiene activado en fase de alerta el Plan de Inundaciones (PROCINAR) y esta mañana ha mantenido una nueva reunión de coordinación en la Sala de Crisis del 112, presidida por el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, y a la que se han incorporado representantes de la Confederación Hidrográfica del Ebro y de la empresa pública Sarga. Desde la CHE han precisado que el pico de la crecida ha llegado hoy a Zaragoza, donde está previsto que se mantenga hasta el próximo jueves o viernes con unos niveles que oscilarán entre los 1.400 y los 1.500 metros cúbicos por segundo.





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