El acusado de intentar asesinar a su expareja en la vivienda familiar de Armilla (Granada), a la que apuñaló reiteradamente con un cuchillo jamonero delante de la hija de ambos, una menor de 14 años herida al intentar frenar la agresión, ha aceptado este miércoles 12 de los 21 años de cárcel que solicitó la Fiscalía.
Lo ha hecho en el arranque del juicio celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia de Granada, acto en el que el procesado, en prisión provisional desde el suceso, con antecedentes y privado de la patria potestad de sus hijos, ha reconocido los hechos.
El acuerdo con las partes ha evitado que se celebren las dos sesiones de juicio fijadas, en las que iban a declarar los dos hijos menores de la expareja, y ha rebajado los años de condena.
Los hechos se remontan a las 20:30 horas del 7 de noviembre de 2023, cuando el acusado y la víctima se enzarzaron en una discusión en la vivienda que compartían, pese a que estaban separados desde 2005.
En medio de ese enfrentamiento y "de forma sorpresiva", según la Fiscalía, él cogió un cuchillo jamonero de 23 centímetros de hoja y se lo clavó en la zona cervical, lo que hizo que ella cayese al suelo.

Cuando el procesado iba a volver a apuñalarla apareció uno de los hijos en común, una menor de 14 años que se enfrentó a su padre para intentar frenar la agresión y sufrió cortes en las manos por el forcejeo.
Ante la imposibilidad de frenar a su padre, la niña salió de la vivienda a pedir ayuda, lo que el acusado aprovechó para seguir acometiendo con el cuchillo a la víctima, que estaba tirada en el suelo y sin posibilidad alguna de defensa.
La víctima sufrió afasia global, traumatismo penetrante cervical, hemiplegia, craniectomía y otras lesiones que la tuvieron meses en la UCI y de las que tardó en recuperarse 386 días.
Sufre desde entonces trastornos cognitivos, daño neuronal, secuelas motoras y sensitivas y necesita una silla de ruedas. Ha perdido de forma completa su autonomía para cualquier actividad básica y necesita atención de terceros.
La hija, además de necesitar puntos de sutura en las manos, sufrió un trastorno mixto de ansiedad.
Según el escrito provisional de acusación de la Fiscalía, el acusado ejercía violencia habitual en la vivienda, tanto física como psicológica, y amenazaba de manera continuada a su expareja con matarla si iba con otro hombre o con hacérselo pagar con sus hijos.
Aunque la Fiscalía solicitó 21 años de cárcel, ha rebajado la pena al acusado a 12 años de prisión como autor de un delito de asesinato en grado de tentativa, con alevosía y los agravantes de parentesco y de género, y de un delito de lesiones, también agravado, por las heridas a su hija.
El acusado, defendido por el abogado Vicente Rodríguez Quirantes, ha aceptado también 8 años de libertad vigilada, inhabilitación para ejercer la patria potestad, e indemnizará a la víctima con 750.000 euros, y con otros 28.000 a la menor.





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