Es habitual carraspear con la idea de hablar mejor, sobre todo cuando notamos que nos quedamos sin voz en plena clase, en un discurso o en una conversación. Sin embargo, esa tosecilla leve y repetida puede hacer mucho daño a las cuerdas vocales.
Juana Muñoz López, logopeda y profesora e investigadora del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la UGR, protagoniza el nuevo capítulo del programa 'La evidencia la da la ciencia'. En él, detalla los perjuicios de este acto.
"Carraspear es un error: no aclara la voz y, por el contrario, afecta a las cuerdas vocales". La docente recuerda que las cuerdas vocales vibran millones de veces a lo largo del día. Al carraspear, estas se golpean con un impacto seco, "como si hubiéramos dado un portazo dentro de la garganta".
Así se provoca un efecto negativo, surge una mucosidad que fuerza la necesidad de seguir carraspeando, dando lugar así a un bucle. Cuando la acción se repite una y otra vez, es capaz de lesionar las cuerdas vocales.
Lo que sí funciona para aclarar la voz
La investigadora de la Facultad de Psicología da algunos consejos que, a diferencia del carraspeo, sí ayudan a aclarar la voz. Mantener hidratadas las cuerdas vocales es la clave. ¿Cómo? Si estás realizando un discurso, haz pequeñas pausas para beber sorbitos de agua.





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