El Hospital Universitario Costa del Sol (HUCS) ha marcado un hito en su atención perinatal con la puesta en marcha de su nuevo sistema de gestión de leche materna. Tras un proceso que comenzó a gestarse antes de la pandemia y que -tras diversos retos logísticos se retomó con firmeza en 2025- el centro se ha integrado oficialmente este mes de mayo en la red estratégica vinculada al Banco de Leche Materna Humana del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada
El proyecto nace para dar respuesta a aquellos neonatos que, por su fragilidad o complicaciones de salud materna, no pueden recibir leche de su propia madre de forma temporal, teniendo en cuenta que la leche materna es la mejor opción terapéutica para el recién nacido enfermo o prematuro. De esta forma, el HUCS se consolida como un centro receptor clave de la zona oriental de la provincia y se integra oficialmente en la red de centros receptores de leche materna que se suministran desde el Banco de Leche Materna Humana del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada.
Ser centro receptor significa que el HUCS tiene ahora la capacidad logística y técnica para recepcionar leche de las madres donantes, transportarla al banco de referencia y posteriormente poder almacenar y administrar leche procesada de forma segura para nuestros pequeños héroes.
Este logro es, por tanto, el resultado del empeño compartido entre el equipo de profesionales de la Unidad de Neonatología y el impulso de la Dirección del Centro. Es un éxito multidisciplinar donde todos los componentes del equipo son claves en la implementación del procedimiento.
Funcionamiento y recursos técnicos

Y, por otra parte, también funciona como centro receptor de leche pasteurizada puesto que almacena, de forma segura, la leche que ya ha sido procesada y pasteurizada en Granada y que es trasladada al HUCS para su administración inmediata a los recién nacidos ingresados que la precisen bajo prescripción médica, garantizando que se mantenga la cadena de frío y la trazabilidad total hasta que llega al bebé.
Para alcanzar este hito, el hospital ha realizado una inversión estratégica en equipamiento de frío de precisión, instalando congeladores de grado industrial con tecnología de monitorización continua. Estos dispositivos cuentan con alarmas térmicas y sistemas de registro que aseguran que la leche, tanto la cruda como la pasteurizada, se mantenga permanentemente a temperaturas de -18°C a -30ºC
Por otra parte, también ha sido indispensable una formación multidisciplinar intensiva en la que han participado diversas categorías profesionales, incluyendo Pediatras, Enfermeras y Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE).
Además se ha implementado un riguroso Procedimiento de Seguridad Normalizado de Trabajo (PNT) que regula cada paso: desde la recepción de la leche de las donantes y su etiquetado, hasta el control de los contenedores isotérmicos validados para el transporte entre centros.
Para asegurar la viabilidad y el rigor de este sistema, el hospital ha reforzado también su estructura asistencial aumentando los recursos humanos con la incorporación de una TCAE (Técnica en Cuidados Auxiliares de Enfermería), que se encargará específicamente de dar cobertura y apoyo constante al centro receptor.
Beneficios para la comunidad
Para el niño/a, la leche donada es el "estándar de oro" cuando no hay leche materna propia, previniendo infecciones graves y mejorando el desarrollo neurológico. Reduce drásticamente el riesgo de enterocolitis necrotizante (una enfermedad intestinal grave) y mejora la tolerancia alimenticia. También reduce la ansiedad de padres y familias ante la imposibilidad temporal de amamantar y refuerza la confianza en el sistema público de salud.
Además, sitúa al HUCS en la vanguardia de la humanización de la asistencia perinatal y se estima que el centro podrá beneficiar a decenas de niños cada año, especialmente a aquellos nacidos con menos de 1.500 gramos de peso o prematuros extremos, aprox. el 10-15% de los ingresos en Neonatología.
Logística y traslado
La leche se traslada entre hospitales en contenedores isotérmicos validados que mantienen la temperatura por debajo de los -18°C durante todo el trayecto. Cada entrega se somete a un control de calidad inmediato donde se verifica la integridad del lote y la temperatura de recepción.
Una vez recibida, cada biberón tiene un DNI (lote) que permite saber de qué donante vino y en qué condiciones se almacenó en el HUCS.
"Convertirnos en centro receptor de leche materna es un compromiso con la salud a largo plazo de nuestros pacientes más pequeños. Más allá de los equipos, el proyecto destaca por su enfoque humano. Representa un alivio para las familias y una garantía clínica para los recién nacidos, funcionando la leche materna como un "medicamento biológico" esencial para prevenir enfermedades graves y mejorar el desarrollo de los bebés más vulnerables, destaca el jefe del servicio de Pediatría y Neonatología del HUCS, Juan Antonio Ruiz.
Por su parte, la supervisora de este servicio, María Isabel Méndez, ha señalado que "gracias al rigor de nuestro equipo hoy ofrecemos el mejor medicamento que existe: la leche materna. Con este hito, el centro no solo administra salud, sino que coordina una red de generosidad en dos direcciones". "Quiero destacar la generosidad de estas madres donantes sin las que este proyecto no sería posible y aprovechar esta ocasión para animar a todas aquellas madres lactantes que lo deseen a sumarse a nuestro gran proyecto", concluye.





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