La Noción
 
   Jueves, 14 de Noviembre de 2019 - 2:54 pm | Santos de hoy: Serapión, Clemente, Eugenio, Filomeno | Actualizado: 2:49 pm
oTienda oTienda   Video Chat Video Chat   Foro Foro   
Estamos en Facebook | Vida Una en Twitter | Estamos en LinkedIn | Sala de videos
San Pedro Alcántara San Pedro Alcántara   Fotos Fotos  Videos Videos   Envíanos tu Noticia Tu Noticia  Envíanos tu Foto Denuncia Tu Foto Denuncia   Hemeroteca  



 Portada   Andalucía   España   Internacional   Sucesos   Naturaleza   Economía   Tecnología   Deportes   Opinión 

Columna
Martes, 11 Marzo 2014

BALCÓN GLOBAL



EL RESUMEN de un día cualquiera es una retahíla de quejas y gozos, de asombros y miedos, de dudas y resoluciones, de estrés y liberación. La pausa del café es un respiro y un acontecimiento, una oportunidad de comunicación serena, un descubrimiento de las quejas y las glorias de los congéneres. Cada uno disfruta del café a su manera, en vaso de cristal o en taza, más caliente o más templado, tipo "mitad", "sombra", "nube", "cortado", "manchado"... Las dedicaciones de cada uno, su disponibilidad económica, la posición social vendría a ser el mero recipiente desde donde se sorbe la vida. A veces solo nos fijamos en eso, en los continentes, dejando de disfrutar del contenido, del café humeante y relajante de vivir. Los más felices no son quienes disponen de lo mejor sino quienes hacen lo mejor con lo que tienen. Por eso el momento del café es una manera de agradecer lo bueno de la vida, viviendo de forma sencilla, en paz, teniendo a alguien a quien amar y por quien vivir. Una charla amable es un principio de solidaridad. Me gusta tomar un café con cualquier ser humano, esos momentos en los que estar sentado uno frente al otro otorga el valor de lo auténtico y lo sencillo, esas pequeñas cosas que hacen que la vida resulte maravillosa. Nuestra complicidad compartiendo un instante magnífico, con el aroma inconfundible del café como testigo de nuestra presencia, extrayendo alguna confidencia especial, algo a destacar en la imagen del encuentro. Sonrisas y confidencias —un día cualquiera—, el incentivo de la mañana, saber cómo respira la gente, qué siente y de qué padece. Ese bullicio de las personas en el mundo. Es una forma de sentir al género humano, es observarse y ser observado, disfrutar de esos pequeños detalles graciosos, de aquel que se atropella entre el gentío por alcanzar el periódico o de quien lo está leyendo con fruición. Cosas rutinarias de la vida... ya ven, hoy he hablado de la experiencia tan prosaica de tomar un café.


Compartir en facebook Compartir en twitter Compartir en linkedinCompartir Noticia









Esta págna fue generada en 0,094 segundos.


Servicios
Traductor Traductor Diccionario Diccionario Farmacias Farmacias Webcams de Málaga Webcams de Málaga
El tiempo El tiempo Video Chat Video Chat Hemeroteca Hemeroteca Códigos postales Códigos postales
Simulador hipotecas Simulador hipotecas Horóscopo Horóscopo Loterías y sorteos Loterías y sorteos Páginas Amarillas Páginas Amarillas
Calcula tu ruta Calcula tu ruta Teléfonos de interés Teléfonos de interés Noticia RSS feed Gadgets para tu página web Gadgets para tu web
Conversor de monedas Conversor monedas Televisión Televisión Radio Radio Guía Tv Guía Tv

Web Solidaria Vida Una San Pedro Alcántara La Noción oTienda