Las fortalezas de esta región son realmente impresionantes y permiten volver en el tiempo a una época muy violenta, pero también heroica, donde nuestros antepasados lucharon para defender sus hogares de invasores de toda clase, muchas veces perdiendo la vida. Afortunadamente, las construcciones donde tantas personas vivieron, amaron y batallaron todavía siguen en pie, dando testimonio de su historia e impidiendo que sea olvidada.
Castillo de Jumilla
Esta fortaleza fue construida en 1461 por el Marqués de Villena. Tiene tres plantas: antiguamente, en la primera estaba instalada la tropa; la segunda la usaba el Alcaide; y la tercera servía para almacenar armamento. El sótano sirvió como cárcel hasta principios del Siglo XIX. Actualmente, el castillo ofrece increíbles vistas panorámicas de Jumilla y su bellísimo entorno natural. Durante las visitas guiadas se explican todos los detalles sobre la fortaleza, la importancia de su posición defensiva y los episodios más destacados de su historia.
Castillo de los Vélez
Esta fortaleza fue levantada durante el reinado de Carlos V por el Marqués Pedro Fajardo. Está formada por el torreón del aljibe, la Plaza Baja y la Torre del homenaje, que tiene tres plantas y una terraza. Con la abolición de los señoríos, en 1837, el castillo dejó de cumplir su función defensiva. En 1989 el Ayuntamiento lo compró por más de 57 millones de pesetas y lo rehabilitó. Fue declarado Bien de Interés Cultural.

Castillo de Lorca
Castillo de Lorca
Esta fortaleza, una de las más grandes de Europa, fue levantada entre los siglos IX y XV. Por más de 200 años custodió la frontera entre el reino español de Murcia y el musulmán de Granada. A lo largo de un extenso periodo de tiempo, ante la ausencia de enemigos externos e internos, el castillo fue prácticamente abandonado, pero, a comienzos del siglo XIX, durante la guerra de Independencia, volvió a ser de utilidad, lo que obligó a las autoridades a reparar sus muros y cambiar su arquitectura original, construyendo nuevas instalaciones para colocar la moderna artillería. En 1931, fue declarado Monumento Histórico. En la actualidad, se organizan diferentes actividades aquí durante todo el año, incluyendo visitas teatralizadas, talleres y visitas guiadas.
Castillo de Monteagudo
Las primeras referencias a esta fortaleza son de 1078, pero se hizo realmente famosa en 1243, cuando el reino taifa de Murcia fue sumado a la Corona de Castilla y Alfonso X la convirtió en su residencia oficial. Se encuentra ubicada sobre un impresionante puntal rocoso que se levanta 149 metros sobre el nivel del mar. Sobre ella, en 1926, se instaló una imponente estatua llamada Cristo de Monteagudo que fue derribada durante la Guerra Civil, pero volvió a construirse en 1951, y es la que puede contemplarse en la actualidad. En 2015, dos abogados murcianos interpusieron un recurso pidiendo que esta imagen fuera sacada de ese lugar argumentando que a) su presencia no era compatible con un estado aconfesional, b) infringía la Ley de Patrimonio Histórico (al modificar el carácter del castillo), y c) representaba un peligro de derrumbamiento. El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid desestimó el recurso, explicando que la estatua, además de ser un símbolo religioso propio del catolicismo, "forma parte de la tradición cultural de Murcia".
A los pies del castillo se encuentra el Centro de Visitantes de Monteagudo, que permite conocer la rica historia de la región y las diferentes culturas que vivieron allí (ibéricos, musulmanes, romanos) en una serie de salas donde se exponen restos arqueológicos hallados en distintas excavaciones, junto a la recreación o reproducción de escenas típicas de la época; además, desde este lugar puede realizarse una ruta de 6 kilómetros por los sitos más importantes de la zona.





Guía de San Pedro Alcántara
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