La Guardia Civil, a través de la Cibercomandancia, ha esclarecido un delito de estafa cometido por internet contra una víctima residente en la provincia de Madrid, que sufrió un perjuicio económico superior a los 30.000 euros como consecuencia de un engaño articulado mediante una falsa oferta de empleo. Las investigaciones han culminado con la plena identificación del presunto autor y la remisión del atestado a la Autoridad Judicial de la provincia de Sevilla.
El engaño: una oferta de trabajo demasiado buena para ser real Todo comenzó cuando la víctima, inmersa en la búsqueda de empleo a través de una conocida plataforma de internet, encontró un anuncio que prometía un trabajo bien remunerado, compatible con su empleo actual y con la posibilidad de realizarlo en modalidad de teletrabajo, con una dedicación de apenas dos horas diarias. La propuesta, aparentemente atractiva, era en realidad el primer eslabón de una sofisticada trama delictiva.
Una vez establecido el primer contacto, los ciberdelincuentes valoraron la situación personal de la víctima y, considerándola un objetivo propicio, la incorporaron a un grupo de mensajería instantánea en el que participaban otras personas supuestamente en su misma situación. La mecánica era sencilla: analizar productos en una página web —valorando características, precio y calidad— y otorgarles un "me gusta". Una primera fase diseñada para generar confianza.
La trampa se cierra: más de 30.000 euros transferidos
Semanas después, y como recompensa por las valoraciones realizadas, la víctima recibió un ingreso de 1.000 euros. El pago, calculado para reforzar su confianza, surtió el efecto previsto. A continuación, los estafadores activaron la segunda fase del engaño: la existencia de un producto estrella que, supuestamente, generaría comisiones muy superiores a las obtenidas hasta entonces, pero que requería un desembolso previo por parte de la víctima.

Convencida de la rentabilidad prometida, la víctima realizó transferencias por un importe superior a los 30.000 euros. La plataforma fraudulenta le mostraba un saldo acumulado que superaba ampliamente lo invertido, pero cuando intentó recuperar ese dinero, los estafadores le exigieron cerca de 40.000 euros adicionales en concepto de impuestos y comisiones. Fue en ese momento cuando la víctima buscó información sobre este modus operandi en internet, comprendió que había sido estafada y decidió denunciar los hechos ante la Guardia Civil a través de su Sede Electrónica, por la inmediatez y comodidad que esta vía le ofrecía.
La investigación: de la denuncia telemática a la identificación del autor
Recibida y analizada la denuncia por la ON-RED (Oficina Nacional de Recepción Electrónica de Denuncias), el Equipo @ de la Cibercomandancia actuó con inmediatez, solicitando el bloqueo de las transferencias realizadas e iniciando el análisis exhaustivo de las comunicaciones entre la víctima y los autores del fraude. El rastreo minucioso de la trazabilidad del dinero transferido permitió, tras meses de trabajo de investigación, la plena identificación del presunto responsable.
El atestado policial, junto al investigado han sido puestos a disposición de la Autoridad Judicial de la provincia de Sevilla donde reside el presunto autor.
La estafa de los "likes": una amenaza en auge
Este caso responde a una modalidad de fraude en notable expansión, conocida como "estafa de los likes" o "estafa del trabajo fácil", que se aprovecha de la situación de vulnerabilidad económica de las víctimas y de la apariencia de legitimidad de las plataformas digitales de empleo.





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