La Noción
 
   Domingo, 15 de Septiembre de 2019 - 10:07 am | Santos de hoy: Dolores, Nicomedes, Día de Cantabria | Actualizado: 1:20 pm
oTienda oTienda   Video Chat Video Chat   Foro Foro   
Estamos en Facebook | Vida Una en Twitter | Estamos en LinkedIn | Sala de videos
San Pedro Alcántara San Pedro Alcántara   Fotos Fotos  Videos Videos   Envíanos tu Noticia Tu Noticia  Envíanos tu Foto Denuncia Tu Foto Denuncia   Hemeroteca  



 Portada   Málaga   Andalucía   España   Internacional   Sucesos   Naturaleza   Economía   Tecnología   Deportes   Opinión 

Columna
Lunes, 15 Diciembre 2014

BALCÓN GLOBAL



ALGO ANORMAL va a pasar. Esta Navidad se presenta caliente, demasiado. A pesar del invierno, crudo generalmente en todas las regiones de España (quizá algo menos en Canarias), y además de tantas sillas dispersas por todo el territorio nacional —esas sillas del hambre que tanto ignora la gente oficial y la corporativizada—, añadiendo la honrosa tarea de recogida de alimentos para menesterosos españoles y extranjeros residentes (y no dan abasto) y tantas otras expresiones lúgubres del paupérrimo panorama, hay sobradas ascuas que hierven la sangre de la población. En muchos ámbitos. Desde lo pro/anti taurino hasta la deseperación por los más de tres millones de niños españoles desnutridos. Se nota que el personal está más que harto y quiere bronca. Como para celebrar con pompa y lujo estas "entrañables" fechas, muertos de hambre, unos; desolados, otros y, la mayoría, retorciéndose de las mordeduras de la crisis como dadas en la misma entrepierna. Los ricos también lloran: el honrado currante no se siente ya tan digno ni tan dignificado como para esforzarse en su eficiencia como antaño.
   Dios nos libre del efecto mariposa. Bueno, que pocos miran eso. Pero ocurre. ¡Egoístas globales! En Navidad, todos buenos oficiales: queda muy chic. ¿Cómo estar tan campantes y en paz cuando a nuestro lado muere gente por la indiferencia de nuestras manos? Basta de hipocresía. Salvarnos no tiene fechas en los calendarios. En las fiestas que se aproximan, muy bien. ¿Pero después, qué? Sin embargo, lo de la paz ha de estar primero en uno aun rodeados de infortunio; aunque estemos a las puertas de una guerra poco virtual sino que ya está matando y carcome cada día la cartera y, lo que es peor, el corazón, el páncreas y el pulmón... todas esas enfermedades de la gente que no sabe de dónde le vienen. De la tormenta y de la especulación. Y sin paraguas, que el poder presta cuando no llueve. Mi paz interior no me la arrebata ni dios, pero hay personas que no alcanzan este lujo ni el de la fe cuando les están guiando a la fuerza hacia la miseria.


Compartir en facebook Compartir en twitter Compartir en linkedinCompartir Noticia









Esta págna fue generada en 0,090 segundos.


Servicios
Traductor Traductor Diccionario Diccionario Farmacias Farmacias Webcams de Málaga Webcams de Málaga
El tiempo El tiempo Video Chat Video Chat Hemeroteca Hemeroteca Códigos postales Códigos postales
Simulador hipotecas Simulador hipotecas Horóscopo Horóscopo Loterías y sorteos Loterías y sorteos Páginas Amarillas Páginas Amarillas
Calcula tu ruta Calcula tu ruta Teléfonos de interés Teléfonos de interés Noticia RSS feed Gadgets para tu página web Gadgets para tu web
Conversor de monedas Conversor monedas Televisión Televisión Radio Radio Guía Tv Guía Tv

Web Solidaria Vida Una San Pedro Alcántara La Noción