Instituciones españolas y portuguesas, como la Fundación Naturaleza y Hombre, Faia Brava, Cova da Beira o la Diputación de Salamanca han decidido impulsar el Corredor Ibérico Hispanoluso para unir territorios de gran valor natural de sendos países mediante acciones como la restauración de hábitats o la dinamización de espacios.
El presidente de la Fundación Naturaleza y Hombre, Carlos Sánchez, ha explicado a EFE que este corredor biológico comprende las zonas españolas de la Dehesa de Azaba, el Parque Natural de El Rebollar (Salamanca) o la Sierra de Gata extremeña, además del Parque Natural Arribes del Duero de España y Portugal, la reserva lusa de Faia Brava o el Tejo Internacional y la Sierra de Malcata portuguesa.
La iniciativa, financiada con fondos europeos Interreg III (1,5 millones de euros) arrancó en el año 2023 y los trabajos se centran, según Sánchez, en la rehabilitación de los diferentes hábitat naturales, la dinamización de los espacios y el fomento de los productos locales o el ecoturismo.
Las dehesas, los robledales y las zonas de matorral son hábitats en los que se está interviniendo para su restauración ecológica a través de este proyecto hispanoluso con el fin de "recuperar la funcionalidad ecológica del territorio, favorecer la conectividad entre espacios o mejorar las condiciones de la fauna", ha asegurado Sánchez.
Hay especies muy relevantes de este corredor que se están monitorizando, como puede ser la cigüeña negra, por lo que se va a "proceder al marcaje de algunos ejemplares para ver cómo usan el hábitat, el espacio que ocupan o la migración a África, ya que suelen desplazarse hasta Mauritania o Senegal".
Además, también trabajan para mejorar el hábitat de las especies prioritarias de este ecosistema hispanoluso mediante la creación de refugios, puntos de agua, plataformas de nidificación y la restauración del paisaje agroforestal tradicional.
De esta manera, también se favorece a especies como el lince ibérico, mediante el refuerzo de poblaciones de conejo y la mejora de la estructura del territorio.
Ruta Escénica entre Duero y Tajo
Este espacio ibérico fronterizo, comprendido entre las fronteras naturales que marcan los ríos Tajo y Duero, busca fomentar la conectividad entre todos sus territorios y para ello se creará una 'Ruta Escénica' que pondrá en valor "los principales puntos naturales del corredor ibérico", donde se sitúan zonas de gran valor ambiental como las Dehesas de Azaba o la reserva de Faia Brava.
Con esta ruta se pretende fomentar el turismo sostenible y crear un espacio socioeconómico de oportunidad para la población local, por lo que se definirá una ruta de circuitos en la que se estará en contacto tanto con la naturaleza como con el patrimonio rural y cultural.
Serán marchas de un día de duración en las que los participantes podrán contar con guía o avanzar de manera autónoma a pie, a caballo o en bicicleta para conectar directamente con el entorno.
Ejemplo en la UICN 2025
Carlos Sánchez ha recordado que esta iniciativa fue ejemplo de "hábitats sin fronteras" en el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN 2025, celebrado en Abu Dabi, donde la Fundación Naturaleza y Hombre presentó este corredor ibérico.
"El proyecto se dio a conocer ante la comunidad científica y técnica internacional como un modelo replicable, destacando su enfoque basado en la conectividad ecológica, la cooperación entre países y la integración del desarrollo rural, por lo que se convirtió en una referencia en la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza a gran escala", ha afirmado Sánchez.
Los responsables del proyecto también han destacado que el espacio de intervención está catalogado como un "área clave de biodiversidad" en el marco de los "Hot Spot" definidos en todo el mundo, que son "las áreas de mayor biodiversidad del mundo", explica el presidente de la Fundación Naturaleza y Hombre.





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