Un grupo de investigación de la Universidad de Granada ha probado la eficacia de una intervención psicológica breve, aplicada en formato online y grupal, para modificar el comportamiento alimentario en personas con exceso de peso. El trabajo, publicado en la revista científica Appetite, revela que la técnica denominada Implementación de Intenciones con Contraste Mental (MCII, por sus siglas en inglés) reduce la frecuencia del picoteo, la cantidad de alimentos consumidos en esos episodios y la ingesta de productos ultraprocesados, además de contribuir a una disminución clínicamente relevante del índice de masa corporal (IMC).
El estudio, liderado por las profesoras Raquel Vilar López y Raquel González González, del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la UGR, ha contado con la participación de 148 adultos con exceso de peso (un grupo de población que, según la Organización Mundial de la Salud, supone ya el 43% de la población adulta mundial). Todas las personas participantes recibieron un tratamiento estándar para la pérdida de peso que incluía asesoramiento nutricional personalizado, pautas de ejercicio físico y una sesión de entrevista motivacional. Sobre esta base común, un grupo recibió además un entrenamiento específico en la técnica MCII durante una semana, mientras que los otros dos actuaron como grupos de control para garantizar la validez de los resultados.
La técnica evaluada combina dos elementos psicológicos clave. Por un lado, ayuda a las personas a conectar con las razones profundas que las motivan a cambiar su alimentación. Por otro, les enseña a elaborar planes de acción muy concretos con una estructura sencilla: "si ocurre X, entonces haré Y". Por ejemplo: "si estoy en casa viendo la televisión y me apetece picar algo, entonces comeré una pieza de fruta". Además, la persona aprende a identificar con antelación los obstáculos que podrían impedirle cumplir ese plan (como el hecho de no tener fruta disponible en ese momento) y a buscar soluciones anticipadas, como incluirla en la lista de la compra.
Cambios en el picoteo y en la calidad de la alimentación
Los resultados obtenidos muestran que las personas que aplicaron esta estrategia redujeron de forma significativa la frecuencia con la que picaban entre horas, así como la cantidad total de alimentos que consumían en esos momentos. También disminuyó el consumo de productos ultraprocesados, un tipo de alimentos vinculados no sólo al aumento de peso, sino también a un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otras patologías.

Los efectos no se limitaron al comportamiento alimentario. Aunque el objetivo principal de la intervención no era la pérdida de peso, sino mejorar el control y la calidad de la alimentación, el grupo que realizó el entrenamiento en MCII mostró una reducción del IMC clínicamente relevante en comparación con los grupos que sólo siguieron el tratamiento estándar.
El diseño experimental del trabajo permite atribuir estas mejoras a la incorporación de la técnica MCII. Las personas que recibieron una versión placebo de la intervención, en la que se reflexionaba sobre la conveniencia de comer de forma más saludable, sin llegar a elaborar planes concretos, no alcanzaron los mismos resultados. Tampoco se observaron mejoras adicionales en el grupo que únicamente siguió las pautas de dieta y ejercicio. Además, los participantes valoraron positivamente la utilidad de la técnica, y el estudio mantuvo condiciones de enmascaramiento (los participantes no sabían qué tipo de intervención recibían) que refuerzan la fiabilidad de las conclusiones obtenidas.
Una intervención breve, accesible y escalable
Una de las aportaciones más relevantes del estudio es que la intervención se aplicó íntegramente en formato online y en grupos reducidos, lo que facilita su acceso a un mayor número de personas y reduce los costes asociados a este tipo de programas. Las sesiones se desarrollaron a través de la plataforma GoogleMeet y los participantes recibieron recordatorios diarios en sus teléfonos móviles para favorecer la puesta en práctica de los planes diseñados durante la sesión.
El trabajo forma parte del proyecto TRAINEP, una iniciativa más amplia del CIMCYC dirigida a desarrollar y evaluar intervenciones cognitivas innovadoras para personas con exceso de peso. La investigación ha contado con financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, con fondos europeos FEDER, de la Junta de Andalucía y de programas propios de la Universidad de Granada.
El grupo responsable de este estudio continúa explorando nuevas estrategias en esta línea. Las personas con exceso de peso que estén interesadas en formar parte de futuras intervenciones pueden contactar con el equipo de investigación a través del correo electrónico trainep.eva@ugr.es.





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