La Junta de Andalucía ha activado el Protocolo de Prevención frente a Temperaturas Excesivas, una medida de carácter preventivo que permanecerá vigente del 16 de mayo al 30 de septiembre, coincidiendo con los meses de mayor riesgo por olas de calor. Este dispositivo tiene como principal objetivo proteger la salud de la población ante los efectos adversos de las altas temperaturas.
Cada año, este protocolo se pone en marcha para minimizar los riesgos asociados al calor extremo, especialmente en los casos de golpe de calor, deshidratación y agravamiento de enfermedades crónicas. Las autoridades sanitarias insisten en que la prevención es fundamental, ya que estos episodios pueden afectar de forma grave a determinados colectivos.
Recomendaciones básicas frente al calor
Desde los servicios de salud se recuerda la importancia de seguir una serie de pautas sencillas que contribuyen a reducir los riesgos:
- Beber agua con frecuencia, incluso aunque no se tenga sensación de sed, para evitar la deshidratación.
- Evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, especialmente entre el mediodía y la tarde.
- Permanecer en lugares frescos y bien ventilados.
- Utilizar ropa ligera, de colores claros y tejidos transpirables.
- Reducir la actividad física intensa en exteriores durante los momentos de mayor calor.

Atención a los grupos más vulnerables
El protocolo pone el foco en la protección de las personas más sensibles a los efectos del calor. Se recomienda prestar especial atención a:
- Personas mayores
- Niños y niñas
- Mujeres embarazadas
- Personas con enfermedades crónicas o patologías previas
Estos colectivos presentan una mayor vulnerabilidad ante las altas temperaturas, por lo que se insiste en vigilar su hidratación, evitar su exposición prolongada al calor y revisar su estado de salud con mayor frecuencia durante los episodios de temperaturas extremas.
Un llamamiento a la responsabilidad colectiva
Las autoridades sanitarias apelan a la colaboración ciudadana para prevenir situaciones de riesgo. Además del autocuidado, se recomienda estar pendientes de familiares, vecinos o personas en situación de vulnerabilidad que puedan necesitar ayuda.
El Protocolo de Prevención frente a Temperaturas Excesivas forma parte de las estrategias de salud pública para afrontar los efectos del cambio climático, que está provocando veranos cada vez más cálidos y prolongados. La anticipación y la adopción de medidas sencillas pueden marcar la diferencia y prevenir consecuencias graves para la salud.
Recuerde: la hidratación, la protección frente al sol y la vigilancia de los colectivos más vulnerables son claves para afrontar con seguridad los meses de calor.





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