Liliana Sáez, quien ha hablado en nombre de las familias de las 45 víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz en el funeral celebrado este jueves en Huelva, ha asegurado que "lucharán por saber la verdad", porque solo así podrán "curar una herida que nunca cerrará".
Sáez ha asegurado en una intervención en el final de la misa funeral, las más emotiva de las que han tenido lugar en un repleto Palacio de los Deportes Carolina Marín de Huelva, que llevarán a cabo esa lucha "con serenidad", a pesar del contexto de una "sociedad polarizada".
Ha agradecido especialmente el acto a la diócesis onubense: "El único funeral que cabía es esta despedida, pues la única presidencia que queremos a nuestro lado es la de Dios", ha sentenciado Sáez, quien ha reivindicado que "Huelva es una tierra mariana y Andalucía un pueblo creyente" y se ha referido incluso a quienes han acudido "por agenda".
"Somos las 45 familias que lucharán por saber la verdad, porque solo la verdad nos ayudará a curar esta herida que nunca cerrará. Sabremos la verdad. Lucharemos para que nunca haya otro tren, pero lo haremos desde la serenidad, desde el alivio, desde la paz de saber que en los brazos de la Virgen ahora duermen", ha dicho esta portavoz de las familias durante el funeral presidido por los reyes.
Agradecimiento de las familias
Acompañada por su hermano Fidel, ambos cogidos de la mano con una rosa blanca, ha tenido palabras de agradecimiento para el pueblo cordobés de Adamuz: "Ese pequeño rincón que nunca olvidaremos y que nunca olvidará. Sin pensar en las consecuencias, no dudaron en sumirse al caos de los hierros retorcidos".

El agradecimiento se ha hecho extensivo a los cuerpos de seguridad y emergencias, quienes "hicieron lo que pudieron con la información y los medios de los que disponían", y a la sanidad andaluza, sostenida por profesionales, y al personal y voluntarios de Cruz Roja.
Aunque también ha dado las gracias a las instituciones que se pusieron de frente desde el minuto cero, "soportando el caos y los envites de su propia angustia", ha sido crítica con la lentitud de la información: "Creedme, es mejor saber que imaginar", ha apostillado.
Sáez ha tenido palabras de recuerdo especialmente para su madre y para el resto de víctimas mortales: "Lo que perdimos ese fatídico domingo 18 de enero no era solo una cifra. Eran vagones llenos de virtudes y defectos, de triunfos y derrotas, de anhelos y silencios, llenos de esperanza".
En este sentido, ha defendido que no eran solo "los 45 del tren", sino que eran sus padres, madres, hermanos, hijos o nietos: "Eran parte de una sociedad tan polarizada que empezó a resquebrajarse hace mucho tiempo y no nos estamos dando cuenta".
Y frente a las víctimas, ha explicado que ellos son las familias "a las que se les paró el reloj a las 7:45 de aquella fatídica tarde": "Somos las 45 familias que han aprendido con demasiada crueldad que la llamada que no se hace se queda sin hacer, y el beso que no damos es el que más recordamos", ha dicho Sáez.





Guía de San Pedro Alcántara
Comentarios
Aviso





