Surcos en los dientes de mujeres prehistóricas han permitido reconstruir, miles de años después, cómo se aprendían, practicaban y transmitían los roles de género en las comunidades del sureste peninsular. Un nuevo estudio desarrollado por el
Grupo de Investigación GEA equipo de la Universidad de Granada (UGR), publicado en la prestigiosa revista Journal of Archaeological Science, revela cómo se construían esas identidades en ese territorio a partir de prácticas cotidianas que quedaron inscritas en el propio cuerpo.